Los sujetadores se pueden dividir en las siguientes categorías de acuerdo con su uso:
Conexión y fijación: los sujetadores se utilizan principalmente para conectar y fijar dos o más piezas para garantizar la estabilidad y la seguridad del equipo. Por ejemplo, los pernos y las tuercas a menudo se usan para conectar y sujetar varios equipos y estructuras mecánicas para garantizar su integridad y estabilidad.
Antigulación y absorción de choques: algunos sujetadores tienen funciones anti-buceo y absorción de choque. Por ejemplo, las tuercas de bloqueo y las arandelas de resorte pueden proporcionar funciones adicionales de antigüedades para garantizar que permanezcan sujetos bajo vibraciones e condiciones de impacto.
Ambientes y aplicaciones específicos: en entornos de alta temperatura, alta presión o corrosiva, los sujetadores especiales, como los pernos de alta temperatura y los pernos anticorrosión, pueden desempeñar un papel clave para garantizar la estabilidad a largo plazo de la estructura. Además, los tornillos de autocuidado son adecuados para la conexión de materiales de placa delgada, mientras que los tornillos de madera se usan específicamente para conectar la madera.
